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Niños y niñas de la sede para sordos desean terminar el programa que les permitirá incorporarse al colegio departamental en donde hay más de 1.900 niños oyentes. Foto: Hernando Herrera Estrada / Llano 7 Días

Polémica entre gobernación del Meta y escuela para sordos de Villavo.

Mayo 29 de 2003
EL TIEMPO - LLANO 7 DÍAS
Polémica entre gobernación del Meta y escuela para sordos de Villavo.
Más de 90 niños y niñas sordos podrían verse afectados por un proyecto de la Gobernación del Meta que pretende utilizar buena parte de los terrenos de su escuela para otros fines.
Los niños hacen parte de un programa integral que busca su incorporación a las aulas regulares del Colegio Departamental de La Esperanza (CDE) en Villavicencio en donde hay cerca de 1.900 niños oyentes.
Todo comenzó cuando la Gobernación del Meta inició la realización de algunas mejoras en la fachada de la sede de los niños sordos, ubicada frente a Villacentro al sur de la ciudad, sin notificarle a sus directivas sobre el proyecto de adecuar en ese sitio el gimnasio polifuncinal para discapacitados que se consiguió con dineros de la embajada de España.
Funcionarios de la Gobernación del Meta explicaron que la propuesta busca ampliar y mejorar tres aulas, construir otras cinco, adecuar la unidad sanitaria y la construcción de una cafetería para los niños sordos en una hectárea de terreno.
El resto del predio, cerca de dos hectáreas donde está el área adnministrativa, el aula múltiple, la sala de audiovisuales, la ludoteca, la biblioteca, el salón de danzas y las zonas verdes, se destinaría para adecuar el gimnasio polifuncional, un centro de cómputo y un almacén de artesanías atendidos por discapacitados.
Para algunos docentes de la sede de sordos que pidieron omitir sus nombres, el proyecto de la gobernación no tiene sentido pues desde hace 26 años se viene trabajando con la escuela de sordos, la cual fue incorporada al CDE mediante resolución 1570 del año 2001 para preparar los niños sordos e integrarlos al aula regular en el grado sexto, cuando hayan terminado la primaria.
Patricia Alfonso, secretaria departamental de Educación, dijo que los niños se van a ubicar en su espacio y que para nada se están excluyendo ni arrinconando, al tiempo que señaló que le parece incomprensible que tengan que pedir permiso para poder hacer una mejora.
A su turno, la secretaria de participación social Malely Zárate, indicó que la situación dada es contradictoria porque no entiende cómo si se va a mejorar una construcción haya oposición. “Es una inversión de la embajada española, en un sitio que en su momento se consideró óptimo”, dijo.
Delegados de la junta directiva y de la Asociación de Padres de Familia del CDE dijeron que la sede de la escuela para niños sordos es parte integral del colegio y éstos son estudiantes comunes y corrientes, que por lo tanto no pueden ser revueltos con personas con otras discapacidades.
“Los niños sordos ya vivieron un proceso de integración a una comunidad educativa formal. La trayectoria que ellos tienen la han vivido de manera positiva porque ya dejaron de ser considerados como minusválidos”, dijeron.

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