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la simetría de los movimientos de los objetos a pesar de
que no ha hecho cursos de planos, dibujo ni de proyecciones.
Ricardo Vejarano

SUPERACIÓN / HABLA Y ESCUCHA CON LA PINTURA
Las manos mágicas de Oscar
6 de septiembre de 2003

Nació sin los pabellones de las orejas. Su vida ha transcurrido con sus padres en fincas cafeteras. Tiene dificultades para hablar y escuchar, pero es veloz, ágil y preciso a la hora de plasmar figuras en un papel. Pinta, dibuja, mezcla colores, diseña y le enseña a sus compañeros más pequeños.

Vive en una vereda llena de colores vistosos, de árboles y de inmensos cafetales. No le acompleja para nada no tener los pabellones de las orejas, lo único que le interesa, más allá que una operación, es llegar a ser arquitecto.

Sin embargo, a pesar de que Oscar Eduardo Amaya Jaramillo ya tiene 14 años y cursa quinto de primaria en la escuela La Palmera, vereda La India del municipio de Filandia (Quindío), a donde camina todos los días durante más de una hora, solo hace un año su maestro Hernando Franco Alzate descubrió su talento con los lápices y los pinceles.

"Una vez yo puse a los niños a dibujar el mapa de Colombia a mano y Óscar lo hizo tan bien que yo pensé que era calcado. Pero luego revisé y descubrí que lo había hecho a mano. Le puse pruebas y me dibujó rostros y afiches y descubrí que tenía talento", aseguró su maestro.

Franco Alzate afirma que se demoraron para ver el talento del menor porque falta más interés del docente que debe estar atento al avance del estudiante. "Hay talentos ocultos en las fincas y no hay maestros pendientes de sus niños", indicó.

Por esa razón le preguntó que si quería trabajar con él en la realización de 1.500 dibujos para la cartilla Cuando las manos hablan, una ayuda visual para que los niños sordos aprendan matemáticas. "Le hice esta propuesta porque no tengo un computador ni los recursos para pagar el publicista y me dijo que sí", dijo.

"Estoy feliz de poderle ayudar a niños sordomudos a que aprendan matemáticas, y estoy aprendiendo su idioma para poder aportarles más", dijo Óscar, quien ya ha realizado 15 dibujos, a los que le dedica una hora diaria en su casa, porque además debe ayudar a sus padres en la finca. Tiene un pequeño orificio en la oreja derecha, en la izquierda tiene una membrana y alcanza a escuchar por las dos.

Por ahora tanto Óscar como su maestro siguen trabajando en la cartilla y esperan apoyo para que el pequeño pueda seguir estudiando. "Tiene un gran potencial, lo que necesita es ayuda económica. Es ecuánime y no le da pena mostrarse como Dios lo trajo al mundo", aseguró el maestro.

Fuente: El Tiempo.

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