Feb 2011

Niños: Ojos, oídos y boca deben estar sanos

Además del uniforme nuevo, de los libros completos, maletín y zapatos último modelo hay que pensar en la salud de los estudiantes. Existe una relación directa entre la pérdida de años y la falla o disminución de alguno de los sentidos o la presencia de una enfermedad no controlada adecuadamente.
También es bueno revisar el programa de vacunas, para que esté al día y completo. Controlar problemas como el parasitismo y atender enfermedades específicas como el asma, en cuyo caso los niños deben haber planeado, junto con su médico y sus padres, un completo programa de control a largo plazo y estar preparados para atender cualquier emergencia, dice Magnolia Arango de Sánchez, neumóloga pediatra.
Ya estudiando, agrega, hay que estar atento a las enfermedades del niño y de sus compañeros. Se recomienda un alejamiento momentáneo cuando hay varicela, sarampión, tosferina o tuberculosis.
Ojos que no ven Miles de estudiantes ven mal y no lo saben. Lo que ven bien es el desastre al finalizar el año o las miradas acusadoras de sus padres quienes los tildan de brutos o torpes.
Estos problemas se podrían evitar si se hiciera una toma de la agudeza visual de los niños, mínimo una vez al año. Profesores y padres están en capacidad de realizar este examen que sería el punto de partida para detectar cualquier problema y tratarlo. Algunos libros de Editorial Voluntad llevan la cartilla para que se haga el examen a los niños, con sus respectivas instrucciones. También los Clubes de Leones la facilitan , dice Jaime Luis Vargas Ocampo, director de la Campaña Mundial de Prevención de la Ambliopía y Defectos Visuales en la Infancia.
Para el inicio del año escolar, todo niño debería portar un certificado o un examen que demuestre que su agudeza visual es buena. Esto debería ser una Ley. Así se evitarían miles de inconvenientes, entre ellos la pérdida de años, agrega.
El examen debe hacerse todo los años ya que, según los expertos en salud visual, de un año para otro puede iniciarse un problema, ya sea miopía, astigmatismo, ambliopía, hipermetropía o cualquier otra deficiencia en la visión.
Miopía es la dificultad de ver de lejos; el astigmatismo se relaciona con problemas para ver de lejos y de cerca, hay confusión de letras y cansancio; la hipermetropía es la visión irregular o mala de lejos y de cerca, con espasmos de acomodación, y la ambliopía, el desarrollo parcial de la visión de uno o rara vez de ambos ojos, dice Vargas Ocampo.
Como complemento, padres y alumnos deben estar atentos a estas señales: - El niño no debe leer nunca más cerca de 35 centímetros de distancia ni aproximarse mucho a la pantalla de televisión.
- Los ambientes del colegio, especialmente las aulas deben ser claras y suficientemente iluminadas.
- Fíjese también si el niño se pierde del renglón cuando lee.
- Si se queja de dolor de cabeza o sus ojos se ponen rojos.
- Cierra o aprieta demasiado los ojos para tratar de ver el tablero o la televisión.
- No entiende lo que escribe cuando copia del tablero.
- Desvía constantemente un ojo porque es señal de que el niño ve solo por el que se encuentra en posición correcta.
- Si un ojo es más grande o más pequeño que el otro.
- Si es indisciplinado y no pone atención.
Si no oye bien...
Aunque no existen estadísticas definitivas sobre el tema, según estudios del Instituto Nacional para Sordos (Insor) está comprobado que un porcentaje de los niños que pierde el año presenta problemas auditivos que en su momento le impide recibir los conocimientos.
Un examen anual evitaría muchos de los problemas. Es recomendable que un niño que inicia la parte escolar o preescolar tenga un examen de audición y uno de visión porque se enfrenta a un nuevo medio en donde le van a exigir todas sus capacidades. También porque es importante corregir lo que se pueda y evitar que algunas enfermedades progresen. A veces se requiere colocar unos tubos de ventilación, de pronto se pueden necesitar audífonos. Lo importante es descubrir el problema a tiempo, dice Augusto Peñaranda Sanjuán, médico otorrinolaringólogo de la Fundación Santa Fe.
Por lo demás: - Nunca introduzca elementos extraños en los oídos de los niños para sacarles cera.
- No use gotas o medicamentos que no sean formulados.
- Esté atento a dolores de oído y demás problemas.
- Evite golpes en la cabeza, al lado de los oídos.
- Consulte si hay problemas de infecciones respiratorias a repetición, otitis, alteraciones del lenguaje, perforaciones timpánicas o cualquier otra molestia en los oídos. También si el oído sangra o tiene pus.
- Enseñe al niño a sonarse. Primero una fosa, suave, hasta que se desocupe y luego la otra.
- Observe si el niño permanece callado y sin decir nada en el salón de clase o en la casa; si no responde cuando le hablan y prefiere las señas como forma de comunicación; si a los 5 años todavía tiene serios problemas de pronunciación y su lenguaje es pobre.
- Si mira los labios de quienes le habla, o los cuadernos de sus amigos para copiar lo que les dictan.
- Si es indisciplinado o retraído, agresivo y desconfiado.
- Si quiere saber si su hijo o su alumno oye bien, puede hacerle un examen llamado acumetría con voz. Ubíquese en un salón o en una habitación silenciosa, bien iluminada y sin distracciones visuales.
1. Siente al niño cómodamente, con sus orejas despejadas y sin distracciones.
2. Hágale cinco preguntas en voz muy baja, colocándose detrás del niño y luego al lado, a una distancia aproximada de 40 centímetros, ubicando su boca a la altura del oído de manera que no vea sus labios.
3. Anote cada respuesta afirmativa. Si falla una vez hágale otra pregunta. Repita la prueba al día siguiente. Si vuelve y falla llévelo al especialista.
4. Repita el mismo ejercicio, pero con el otro oído.
A sonreír se dijo La salud oral no solo desempeña un papel importante en el desarrollo general de un niño sino que le permite desenvolverse con tranquilidad ante los demás. En cambio, si duele una muela, si se cae un diente, si hay caries el niño va a disminuir su rendimiento escolar, no podrá concentrarse y lo que es peor, puede sentirse acomplejado y temeroso de que se burlen de su apariencia , dice Graciela Socha, odontóloga, presidente del Club del Diente Sano.
La caries es uno de los problemas más frecuentes. Luego están los periodontales que atacan los tejidos alrededor del diente, y los oclusales (posición de los dientes).
La causa principal de caries son los depósitos de placa bacteriana o restos de alimentos sobre los dientes. Al transcurrir las horas estos restos se convierten en bacterias, y estas bacterias producen ácidos que descalcifican la superficie de esmalte, dice Socha.
Prevenir no solo la caries sino cualquier problema oral debe ser una tarea de padres, maestros y niños. Para comenzar, hay que visitar, en promedio, dos veces al año al odontólogo, sobre todo, antes de entrar al colegio.
En la casa es muy importante que los padres den ejemplo. Siempre, antes de que los niños cumplan los 7 años de edad, deben vigilar y supervisar la higiene de los dientes y facilitarle los elementos básicos: cepillo adecuado, seda dental y enjuagues. Y lo más importante, realizar la limpieza junto con sus hijos.
Fuera de casa, incluir en la lonchera, junto con la alimentación, un cepillo de dientes. En cuanto a los alimentos, hay que evitar golosinas y dulces porque convierten a los niños en candidatos a tener caries, añade.
Los profesores deben crear conciencia sobre la importancia de la salud oral y motivar a los pe queños para que se bañen la boca e incluso se deben colocar cepilleros en los colegios y jardines.
Enseñe un buen cepillado: - El cepillo. Una persona que tiene sus dientes y encías sanas debe utilizar un cepillo con mango recto, cerdas rectas con las puntas redondeadas y todas a un mismo nivel. Para el niño, la cabeza del cepillo debe ser de un tamaño que corresponda a su boca.
- Crema. Se coloca sobre el cepillo sin haberlo mojado.
- Luego siga un orden: divida la boca en zonas comenzando por la parte superior derecha: de molar a canino, de canino a canino y de canino a molar izquierdo. Abajo igual: de molar inferior izquierdo a canino, de canino a canino y de canino a molar.
2. Coloque el cepillo sobre la zona en que se unen dientes y encías, en un ángulo de 45 grados, ejerciendo presión para que las cerdas penetren entre los dientes. Los dientes de arriba se cepillan hacia abajo y los de abajo hacia arriba. Las superficies de masticación en forma circular. Y no olvide la lengua. Cambie el cepillo dental cada tres meses.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Suplementos especiales
Fecha de publicación
29 de enero de 1996
Autor
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Ejercicio. No importan los impedimentos

Los tiempos han cambiado. Hasta la década de los 70, a quienes sufrían de infartos del corazón los inmovilizaban en la cama, las mujeres recién salidas de su parto guardaban cama cuarenta días y cuarenta noches y las personas limitadas ni soñar con hacer deporte. Hoy en día, simultáneo con el parto y casi con el infarto, comienzan las actividades físicas para buscar una pronta recuperación.
Igual sucede con las personas limitadas: ciegos, sordos, parapléjicos, individuos a quienes se les han hecho transplantes de corazón, de riñón o de cualquier otro órgano. Para cada uno existen actividades físicas específicas. Lo importante es consultar con el médico y comenzar una práctica según sus capacidades. Hay campeonatos de invidentes, de sordomudos y una gama de probabilidades para mantenerse en forma, a pesar de las limitaciones.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Salud
Fecha de publicación
17 de marzo de 1996
Autor
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