22/02/11 17:57
Aulas más allá de los sentidos
El aula de grado 8 del colegio Jorge Eliécer Gaitán no es común y corriente. Aquí las palabras se pintan en el aire y después vuelan hasta los ojos de cada interlocutor, unos ojos muy abiertos y ansiosos de información, y una boca también ansiosa por responder, pero que se comunica con contorsiones cada vez más rápidas de manos y dedos.
El tema del día es la experiencia de ser un bachiller sordo estudiando con alumnos oyentes y viceversa, ser oyente y estudiar con alumnos sordos en el mismo salón de clase, como desde hace tres años se viene haciendo en la jornada de la mañana del Gaitán.
La primera en levantar la mano es Marcela, quien opina que estudiar con sus compañeros sordos es una experiencia muy agradable. Se aprende con ellos, y se comparten sus experiencias con las nuestras. Además, nos entendemos perfectamente, agrega.
Otra de las manos ansiosas que esperan participar es la de Sandra, quien dice que lo más importante es conocer su forma de pensar, tanto así que ya se sabe el alfabeto para sordos, el cual repasa a la perfección mientras sus compañeros la corrigen, pero solo de vez en cuando.
En el fondo del salón se ve el brazo levantado de Francisco, quien por primera vez comparte clase con alumnos oyentes. Con algo de timidez, se pone de pie y comienza a simbolizar con manos ágiles su intervención: Llegué con un poco de miedo porque nunca había estado en clase con alumnos oyentes, pero hasta el momento me ha parecido muy bonita la experiencia.
Para Lina, lo fundamental es demostrar la igualdad en conocimiento. Los sordos no tenemos desventajas de aprendizaje con los demás , asegura. Carlos, con la experiencia de haber estado en grados anteriores con oyentes, expresa que es importante la integración sordo-oyente para una colaboración mutua y para aprender los unos de los otros.
Todo un éxito En total son 52 jóvenes sordos los que estudian en el Jorge Eliécer Gaitán, jornada de la mañana, como parte del proyecto Integración del alumno sordo en el aula de oyentes para su proceso de formación integral, apoyado con intérprete.
Desde 1997, se implantó el proyecto en un curso por cada grado 6, 7, 8 y 10. Según la rectora de la institución, Abigail Navarrete ha sido una experiencia muy positiva, que se le logró gracias a la colaboración del profesorado y de los mismos alumnos, quienes tienen la posibilidad de escoger entre una clase compartida con sordos o no.
Entre sordos y oyentes se han integrado los unos a los otros y su rendimiento académico es óptimo. Por ejemplo, encontramos que en varias ocasiones los sordos son los mejores del salón , dice la rectora.
En cada una de las clases, además del profesor de turno, hay dos intérpretes para los sordos, que se turnan cada media hora, porque es un tanto agotador seguir el ritmo de las cátedras.
A la hora de calificar no hay preferencias para nadie. La profesora Gloria Castro explica que la educación es igual para todos y las evaluaciones también. Y por supuesto, los llamados de atención para los indisciplinados.
El presente y seguramente el futuro de la educación sea este modelo de aulas compartidas con jóvenes discapacitados. Si les dan a escoger entre solos o revueltos, la respuesta es un gran TODOS JUNTOS, que representan al unísono entrelazando los dedos de sus manos, frente a sus caras sonrientes.
Cuántos son En total son 142 los centros educativos oficiales que implantaron en su Proyecto Educativo Institucional (PEI) la recepción de alumnos discapacitados, y 1.250 los beneficiados. Pero, la actual Administración Distrital quiere ampliar el número de estas instituciones a 150, con la dotación necesaria para brindarles una buena educación a jóvenes y adultos.
Fulvia Cedeño, coordinadora del programa de educación especial de la Secretaría de Educación Distrital (SED), afirmó que este mes se publicará un portafolio de servicios para que toda la población de discapacitados sepa a dónde puede acudir en cada localidad, para recibir educación u otro tipo de servicios.
Cedeño anunció también que la próxima semana comenzará un censo en todas las localidades para detectar la población con limitaciones o talentos. Como parte del censo se practicarán pruebas en música, ciencias, humanidades.
La idea es fomentar esos talentos con convenios con universidades o entidades como el conservatorio de música o el Sena. El primer semestre de este año tenemos que saber cuánta población con limitaciones o talentos tenemos, dijo.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
10 de febrero de 1999
Autor
JIMMY ARIAS Redactor de EL TIEMPO
El aula de grado 8 del colegio Jorge Eliécer Gaitán no es común y corriente. Aquí las palabras se pintan en el aire y después vuelan hasta los ojos de cada interlocutor, unos ojos muy abiertos y ansiosos de información, y una boca también ansiosa por responder, pero que se comunica con contorsiones cada vez más rápidas de manos y dedos.
El tema del día es la experiencia de ser un bachiller sordo estudiando con alumnos oyentes y viceversa, ser oyente y estudiar con alumnos sordos en el mismo salón de clase, como desde hace tres años se viene haciendo en la jornada de la mañana del Gaitán.
La primera en levantar la mano es Marcela, quien opina que estudiar con sus compañeros sordos es una experiencia muy agradable. Se aprende con ellos, y se comparten sus experiencias con las nuestras. Además, nos entendemos perfectamente, agrega.
Otra de las manos ansiosas que esperan participar es la de Sandra, quien dice que lo más importante es conocer su forma de pensar, tanto así que ya se sabe el alfabeto para sordos, el cual repasa a la perfección mientras sus compañeros la corrigen, pero solo de vez en cuando.
En el fondo del salón se ve el brazo levantado de Francisco, quien por primera vez comparte clase con alumnos oyentes. Con algo de timidez, se pone de pie y comienza a simbolizar con manos ágiles su intervención: Llegué con un poco de miedo porque nunca había estado en clase con alumnos oyentes, pero hasta el momento me ha parecido muy bonita la experiencia.
Para Lina, lo fundamental es demostrar la igualdad en conocimiento. Los sordos no tenemos desventajas de aprendizaje con los demás , asegura. Carlos, con la experiencia de haber estado en grados anteriores con oyentes, expresa que es importante la integración sordo-oyente para una colaboración mutua y para aprender los unos de los otros.
Todo un éxito En total son 52 jóvenes sordos los que estudian en el Jorge Eliécer Gaitán, jornada de la mañana, como parte del proyecto Integración del alumno sordo en el aula de oyentes para su proceso de formación integral, apoyado con intérprete.
Desde 1997, se implantó el proyecto en un curso por cada grado 6, 7, 8 y 10. Según la rectora de la institución, Abigail Navarrete ha sido una experiencia muy positiva, que se le logró gracias a la colaboración del profesorado y de los mismos alumnos, quienes tienen la posibilidad de escoger entre una clase compartida con sordos o no.
Entre sordos y oyentes se han integrado los unos a los otros y su rendimiento académico es óptimo. Por ejemplo, encontramos que en varias ocasiones los sordos son los mejores del salón , dice la rectora.
En cada una de las clases, además del profesor de turno, hay dos intérpretes para los sordos, que se turnan cada media hora, porque es un tanto agotador seguir el ritmo de las cátedras.
A la hora de calificar no hay preferencias para nadie. La profesora Gloria Castro explica que la educación es igual para todos y las evaluaciones también. Y por supuesto, los llamados de atención para los indisciplinados.
El presente y seguramente el futuro de la educación sea este modelo de aulas compartidas con jóvenes discapacitados. Si les dan a escoger entre solos o revueltos, la respuesta es un gran TODOS JUNTOS, que representan al unísono entrelazando los dedos de sus manos, frente a sus caras sonrientes.
Cuántos son En total son 142 los centros educativos oficiales que implantaron en su Proyecto Educativo Institucional (PEI) la recepción de alumnos discapacitados, y 1.250 los beneficiados. Pero, la actual Administración Distrital quiere ampliar el número de estas instituciones a 150, con la dotación necesaria para brindarles una buena educación a jóvenes y adultos.
Fulvia Cedeño, coordinadora del programa de educación especial de la Secretaría de Educación Distrital (SED), afirmó que este mes se publicará un portafolio de servicios para que toda la población de discapacitados sepa a dónde puede acudir en cada localidad, para recibir educación u otro tipo de servicios.
Cedeño anunció también que la próxima semana comenzará un censo en todas las localidades para detectar la población con limitaciones o talentos. Como parte del censo se practicarán pruebas en música, ciencias, humanidades.
La idea es fomentar esos talentos con convenios con universidades o entidades como el conservatorio de música o el Sena. El primer semestre de este año tenemos que saber cuánta población con limitaciones o talentos tenemos, dijo.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
10 de febrero de 1999
Autor
JIMMY ARIAS Redactor de EL TIEMPO
22/02/11 17:49
Niños aprenden a vivir en la diferencia
Una estrella guía el camino de 27 niños con retardo mental o sordos del Colegio de Básica Juan José Rondón en San Martín.
Los niños especiales junto a 280 estudiantes hacen parte de la familia educativa de esa institución con un proyecto piloto de educación en el departamento del Meta, dando desarrollo a la Ley 115 de integración escolar.
El mismo lo inició hace siete años Estrella Tobón Franco, licenciada en Educación Especial, quien es el alma y nervio de este proyecto.
Comenzó con niños de retardo mental con niveles entrenables y profundos de adaptación social.
Con el tiempo, la iniciativa se fue consolidando y se empezó a trabajar en programas que se aplican a los niños de preescolar como independencia personal, habilidades motrices y conceptos de colores.
El trabajo con estos niños de 4 a 7 años de edad (edad cronológica adulta, pero con edad mental infantil) ha tenido el apoyo del gobierno departamental, la administración municipal y de la comunidad de San Martín.
La administración departamental ayudó con la construcción del aula especial y el municipio aportó el horno, instrumentos y parte de material para el taller de panadería, indicó la directora (e) del Colegio Martha Esperanza González Espitia.
Contribuciones Pero así mismo, ocho familia prestantes de San Martín donaron los audífonos especiales, una nevera y una licuadora para el taller de panadería.
De los 27 alumnos con alguna incapacidad física, 20 estudian en el aula especial por su retardo mental y porque son sordos, y siete sordos mudos están integrados en las aulas regulares con los demás estudiantes.
Cuatro de los niños son de Granada y los demás son de San Martín.
Estrella contó que en los primeros años se empezó a recibir niños sordos y como creció la población se vio la necesidad de otra profesional, posición que ocupa Faride Sánchez terapista ocupacional, quien se encarga de hacer los talleres de panadería y otras actividades. Las tortas y el pan que producen lo venden en la hora de recreo.
Los niños sordos ingresan al aula especial y posteriormente van siendo integrados a las aulas regulares, una vez empiezan a tener progresos con la Lengua de Señas Colombiano, que se hace con el movimiento de las manos y la lectura de los labios de las personas que hablan normalmente.
Para que el programa con los niños sordos sea más integrado, cada miércoles de tres a cinco de la tarde, Estrella le dicta clases de Lengua de Señas a sus colegas docentes.
Esas clases se integran al trato que debe existir entre el educador y el estudiante especial y del respeto que debe haber por parte de los demás compañeros sobre los alumnos sordos, que en los actuales momento son siete.
La licenciada Martha Esperanza dice que los niños sordos tiene mayor facilidad para aprender matemáticas que ciencias, sociales o historia.
Se realizan, así mismo, actividades recreativas, desfiles y olimpiadas, con el propósito de que los niños especiales se integren al mismo nivel de los demás alumnos.
En el caso de los sordomudos su única limitación es no poder escuchar, pero tiene las mismas capacidades de los otros niños. Eso es derecho a la igualdad, afirmó Estrella.
También aseguró que su profesión y dedicación con los discapacitados la motivó una hermana sorda, mayor de ella, con quien compartió su desarrollo.
Por su parte, Faride asegura que se siente satisfacción personal cuando el alumno empieza a avisar que quieren ir al baño, y cuando participan en juegos, danzas y aceptan órdenes, después que en los primeros días llegan agresivos.
Entre tanto, Martha Esperanza dice que el proyecto permite apreciar resultados positivos como el que dos niños sordos que aprobaron básica primaria en ese colegio, iniciaran este año sexto grado de bachillerato en el colegio Manuela Beltrán de San Martín. Son ellos Lilian Yazmín Torres Aguirre y Hayde Shirley Alvarez Leytón.
Entre tanto, la familia de Luis Alfonso Guzmán Leal, otro sordo mudo que terminó sus estudios de primaria, no pudo costarle sus estudios de bachillerato, pero él sigue asistiendo a la Juan José Rondón para perfeccionar su Lengua de Señas.
Estrella dice que queremos darles más, sabemos que podemos darles más, pero necesitamos mayor apoyo, especialmente del gobierno departamental, pues necesitamos contar con ingredientes permanentes para la producción del pan y garantizar el pago del salario de la terapista ocupacional .
Publicación
eltiempo.com
Sección
Información general
Fecha de publicación
12 de marzo de 1999
Autor
NULLVALUE
Una estrella guía el camino de 27 niños con retardo mental o sordos del Colegio de Básica Juan José Rondón en San Martín.
Los niños especiales junto a 280 estudiantes hacen parte de la familia educativa de esa institución con un proyecto piloto de educación en el departamento del Meta, dando desarrollo a la Ley 115 de integración escolar.
El mismo lo inició hace siete años Estrella Tobón Franco, licenciada en Educación Especial, quien es el alma y nervio de este proyecto.
Comenzó con niños de retardo mental con niveles entrenables y profundos de adaptación social.
Con el tiempo, la iniciativa se fue consolidando y se empezó a trabajar en programas que se aplican a los niños de preescolar como independencia personal, habilidades motrices y conceptos de colores.
El trabajo con estos niños de 4 a 7 años de edad (edad cronológica adulta, pero con edad mental infantil) ha tenido el apoyo del gobierno departamental, la administración municipal y de la comunidad de San Martín.
La administración departamental ayudó con la construcción del aula especial y el municipio aportó el horno, instrumentos y parte de material para el taller de panadería, indicó la directora (e) del Colegio Martha Esperanza González Espitia.
Contribuciones Pero así mismo, ocho familia prestantes de San Martín donaron los audífonos especiales, una nevera y una licuadora para el taller de panadería.
De los 27 alumnos con alguna incapacidad física, 20 estudian en el aula especial por su retardo mental y porque son sordos, y siete sordos mudos están integrados en las aulas regulares con los demás estudiantes.
Cuatro de los niños son de Granada y los demás son de San Martín.
Estrella contó que en los primeros años se empezó a recibir niños sordos y como creció la población se vio la necesidad de otra profesional, posición que ocupa Faride Sánchez terapista ocupacional, quien se encarga de hacer los talleres de panadería y otras actividades. Las tortas y el pan que producen lo venden en la hora de recreo.
Los niños sordos ingresan al aula especial y posteriormente van siendo integrados a las aulas regulares, una vez empiezan a tener progresos con la Lengua de Señas Colombiano, que se hace con el movimiento de las manos y la lectura de los labios de las personas que hablan normalmente.
Para que el programa con los niños sordos sea más integrado, cada miércoles de tres a cinco de la tarde, Estrella le dicta clases de Lengua de Señas a sus colegas docentes.
Esas clases se integran al trato que debe existir entre el educador y el estudiante especial y del respeto que debe haber por parte de los demás compañeros sobre los alumnos sordos, que en los actuales momento son siete.
La licenciada Martha Esperanza dice que los niños sordos tiene mayor facilidad para aprender matemáticas que ciencias, sociales o historia.
Se realizan, así mismo, actividades recreativas, desfiles y olimpiadas, con el propósito de que los niños especiales se integren al mismo nivel de los demás alumnos.
En el caso de los sordomudos su única limitación es no poder escuchar, pero tiene las mismas capacidades de los otros niños. Eso es derecho a la igualdad, afirmó Estrella.
También aseguró que su profesión y dedicación con los discapacitados la motivó una hermana sorda, mayor de ella, con quien compartió su desarrollo.
Por su parte, Faride asegura que se siente satisfacción personal cuando el alumno empieza a avisar que quieren ir al baño, y cuando participan en juegos, danzas y aceptan órdenes, después que en los primeros días llegan agresivos.
Entre tanto, Martha Esperanza dice que el proyecto permite apreciar resultados positivos como el que dos niños sordos que aprobaron básica primaria en ese colegio, iniciaran este año sexto grado de bachillerato en el colegio Manuela Beltrán de San Martín. Son ellos Lilian Yazmín Torres Aguirre y Hayde Shirley Alvarez Leytón.
Entre tanto, la familia de Luis Alfonso Guzmán Leal, otro sordo mudo que terminó sus estudios de primaria, no pudo costarle sus estudios de bachillerato, pero él sigue asistiendo a la Juan José Rondón para perfeccionar su Lengua de Señas.
Estrella dice que queremos darles más, sabemos que podemos darles más, pero necesitamos mayor apoyo, especialmente del gobierno departamental, pues necesitamos contar con ingredientes permanentes para la producción del pan y garantizar el pago del salario de la terapista ocupacional .
Publicación
eltiempo.com
Sección
Información general
Fecha de publicación
12 de marzo de 1999
Autor
NULLVALUE
22/02/11 17:49
A la sordera hay que pararle oreja
Impedir que el niño sordo se quede sin educación es una de las prioridades de la Administración Municipal.
Cerca de 20 niños sordos, ente los 4 y los 16 años, tratan de sacar adelante su etapa de educación primaria en diferentes planteles de la ciudad, pero para ello requieren de ayuda profesional. También existe un número indeterminado de menores con limitación auditiva (sobre todo en el sector rural), que no están estudiando.
Por esta razón, a través de la Dirección de Núcleo y con la dirección de una profesional educativa, se busca aumentar la capacidad para atender en este campo a la población infantil sorda y que por la naturaleza de su limitación tiene menores oportunidades de asistir a una escuela o colegio, aumentando el índice de analfabetismo.
Así lo dio a conocer Nancy Neira, una de las funcionarias de esa dependencia municipal que realizó visitas en escuelas y colegios, especialmente en el nivel de primaria, para adelantar una campaña informativa sobre el programa de trabajo con niños limitados. Como resultado de esta labor se logró conformar un grupo de menores de edad con problemas mentales leves y auditivos que están asistiendo los miércoles a sesiones de trabajo en salud, educación y terapia ocupacional, con el fin de mejorar sus posibilidades de aprendizaje. Además, están siendo capacitados para que se puedan desempeñar eficientemente en el campo laboral.
De la misma manera, explicó Nancy Neira, se ha conseguido vincular en el proceso a los padres de familia, para que aprendan a detectar problemas auditivos en sus hijos o a saber manejar a los niños afectados por sordera.
Muchos padres no envían a sus hijos sordos a estudiar porque creen que no van a aprender y eso no es cierto. Lo que sucede es que hay que aplicar métodos especiales para comunicarse con estos niños y no aislarlos, explicó la profesional.
Más oportunidades El derecho a la educación lo tienen todos los niños. No importa su condición física o mental, no se les puede negar este derecho por ninguna razón. Sin embargo, niños invidentes, paralíticos o con retardos mentales menores, en materia educativa aventajan a los menores que sufren limitaciones auditivas. La razón es simple, señala Nancy Neira, profesional educativa de la secretaría de Educación de Boyacá: De los niños que sufren limitaciones, los más afectados son los sordos, ya que ellos no tienen la misma oportunidad de recibir información para su conocimiento como sí la tienen un invidente o un paralítico, quienes pueden asistir a una clase de aritmética y aprender en las mismas condiciones que las personas sin limitaciones , explica la funcionaria, quien trabaja con niños que padecen el síndrome de Down, retardo mental leve y sordera.
El docente necesita, para impartir educación a niños sordos, que el niño ya esté capacitado para ver las palabras, mediante la lectura del movimiento de los labios (lo cual requiere de una capacitación que no se logra de la noche a la mañana), o que el mismo profesor conozca el lenguaje universal de la población sorda (lenguaje manual) y en cuyo caso, el alumno sordo, también debe conocerlo.
Estas son condiciones que hacen que la comunicación con un niño sordo sea un poco más complicada y que conduce a que muchos pequeños se queden sin aprender a leer y escribir por falta de espacios educativos propicios.
(Recuadro) Ayudas En Chiquinquirá se lleva a cabo todos los sábados una campaña de alfabetización de niños sordos con una profesional autorizada por la secretaría de Educación departamental y las instituciones legalmente constituidas y reconocidas, como son el Instituto Nacional de Sordos -Insor- y Fenascol.
A la Administración Municipal le han presentado un proyecto para crear un aula de apoyo, con el fin de contar con un espacio en el que se pueda capacitar, con un docente especializado, a estos niños. Muchos de ellos pueden terminar su primaria y continuar con el bachillerato si cuentan con la ayuda necesaria.
La Dirección de Salud local, adelanta una campaña de tamizaje audio-visual a cerca de 2 mil niños.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Información general
Fecha de publicación
30 de noviembre de 1999
Autor
NULLVALUE
Impedir que el niño sordo se quede sin educación es una de las prioridades de la Administración Municipal.
Cerca de 20 niños sordos, ente los 4 y los 16 años, tratan de sacar adelante su etapa de educación primaria en diferentes planteles de la ciudad, pero para ello requieren de ayuda profesional. También existe un número indeterminado de menores con limitación auditiva (sobre todo en el sector rural), que no están estudiando.
Por esta razón, a través de la Dirección de Núcleo y con la dirección de una profesional educativa, se busca aumentar la capacidad para atender en este campo a la población infantil sorda y que por la naturaleza de su limitación tiene menores oportunidades de asistir a una escuela o colegio, aumentando el índice de analfabetismo.
Así lo dio a conocer Nancy Neira, una de las funcionarias de esa dependencia municipal que realizó visitas en escuelas y colegios, especialmente en el nivel de primaria, para adelantar una campaña informativa sobre el programa de trabajo con niños limitados. Como resultado de esta labor se logró conformar un grupo de menores de edad con problemas mentales leves y auditivos que están asistiendo los miércoles a sesiones de trabajo en salud, educación y terapia ocupacional, con el fin de mejorar sus posibilidades de aprendizaje. Además, están siendo capacitados para que se puedan desempeñar eficientemente en el campo laboral.
De la misma manera, explicó Nancy Neira, se ha conseguido vincular en el proceso a los padres de familia, para que aprendan a detectar problemas auditivos en sus hijos o a saber manejar a los niños afectados por sordera.
Muchos padres no envían a sus hijos sordos a estudiar porque creen que no van a aprender y eso no es cierto. Lo que sucede es que hay que aplicar métodos especiales para comunicarse con estos niños y no aislarlos, explicó la profesional.
Más oportunidades El derecho a la educación lo tienen todos los niños. No importa su condición física o mental, no se les puede negar este derecho por ninguna razón. Sin embargo, niños invidentes, paralíticos o con retardos mentales menores, en materia educativa aventajan a los menores que sufren limitaciones auditivas. La razón es simple, señala Nancy Neira, profesional educativa de la secretaría de Educación de Boyacá: De los niños que sufren limitaciones, los más afectados son los sordos, ya que ellos no tienen la misma oportunidad de recibir información para su conocimiento como sí la tienen un invidente o un paralítico, quienes pueden asistir a una clase de aritmética y aprender en las mismas condiciones que las personas sin limitaciones , explica la funcionaria, quien trabaja con niños que padecen el síndrome de Down, retardo mental leve y sordera.
El docente necesita, para impartir educación a niños sordos, que el niño ya esté capacitado para ver las palabras, mediante la lectura del movimiento de los labios (lo cual requiere de una capacitación que no se logra de la noche a la mañana), o que el mismo profesor conozca el lenguaje universal de la población sorda (lenguaje manual) y en cuyo caso, el alumno sordo, también debe conocerlo.
Estas son condiciones que hacen que la comunicación con un niño sordo sea un poco más complicada y que conduce a que muchos pequeños se queden sin aprender a leer y escribir por falta de espacios educativos propicios.
(Recuadro) Ayudas En Chiquinquirá se lleva a cabo todos los sábados una campaña de alfabetización de niños sordos con una profesional autorizada por la secretaría de Educación departamental y las instituciones legalmente constituidas y reconocidas, como son el Instituto Nacional de Sordos -Insor- y Fenascol.
A la Administración Municipal le han presentado un proyecto para crear un aula de apoyo, con el fin de contar con un espacio en el que se pueda capacitar, con un docente especializado, a estos niños. Muchos de ellos pueden terminar su primaria y continuar con el bachillerato si cuentan con la ayuda necesaria.
La Dirección de Salud local, adelanta una campaña de tamizaje audio-visual a cerca de 2 mil niños.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Información general
Fecha de publicación
30 de noviembre de 1999
Autor
NULLVALUE